Dara
Carvalho analiza su llegada al Mar Alicante, tras su marcha del Elda
Prestigio, en el que hasta el momento está siendo una de las jugadoras
más destacadas.
Elena Gutiérrez
Hay
mucha gente nueva en el equipo, ¿va a costar mucho adaptarse?
Creo que la adaptación ya está, la pretemporada sirvió para ello. Aunque
la liga ya es otra cosa.
Exhibes sonrisa en pretemporada, tienes mucha participación en el
juego, muy activa. ¿Esteban quiere que se juegue más con el pivote?
Estoy contado con minutos, el juego del equipo se encaja bastante al
mío. En el pivote hay juego para las dos, somos dos pivotes distintas y
el entrenador tiene que saber aprovechar a las dos pivotes en el momento
necesario.
¿Tienes más confianza que el año anterior?
Sí, bastante más. Esteban confía en mí y el año pasado la lesión a
principio de temporada me dificultó bastante las cosas.
Decía Oana Soit que su juego es el 80 por ciento de la confianza del
entrenador. Supongo que para ti también es importantísimo.
Sí, la verdad. El entrenador tiene un papel fundamental en cada
jugadora. Y Esteban demuestra que confía en mí y que puedo aportar, que
es lo que hago. Es más fácil así y adaptarte incluso.
Recientemente has sido convocada con la selección brasileña, ¿es difícil
renunciar?
Sí, es muy difícil. Es una parte importante de la parcela del
trabajo. Nosotros en Brasil como tenemos competiciones y no son
las más fuertes, cuando una jugadora juega fuera, en Europa, y te
convoca un seleccionador para un mundial o unos Juegos Olímpicos
es lo más grande que te puede pasar. Yo este año renuncié porque estaba
agotada física y psicológicamente después de un mal año y sí que he
dicho que no porque no podía rendir al máximo. Pensaba que no me iba a
volver a llamar, pero por el trabajo que estoy haciendo sí que me han
llamado.
Se habla mucho de conseguir un título con el Mar Alicante, ¿se siente
la presión en el equipo?
El equipo está hecho y nadie piensa en perder. Cuando se juega una
competición siempre quieres ganar. Si seguimos una buena línea y
hacemos un buen trabajo, sí que se puede pelear por cosas.
Además, está Cristina Maestro y Vero Verdú, prácticamente como en
Elda.
Pues sí, tener aquí dos compañeras es importante. Cristina porque es
portera menos, pero tener a Verónica Verdú a mi lado ayuda un montón. Se
siente una más a gusto porque vienes con compañeras y es un pelín más
fácil la adaptación.
¿Qué tal
viste a Elda en el partido amistoso?
Bueno, Elda es Elda. No se puede decir mucho, para mí es un equipazo. Yo
cuando fui a Elda lo hice con mucha ilusión, a jugar en un gran equipo.
Va a luchar con Itxako y Bera Bera por el título.
¿Tienes una espinita de no haber podido triunfar en Elda?
Una espinita
no, pero me da mucha pena porque fui con muchas ganas, pero, bueno, el
deportista es lo que tiene, te toca un mal año y no puedes hacer nada.
La gente se ha portado muy bien conmigo, la afición con mucho cariño. Me
hubiera gustado haber hecho más por Elda en la parte deportiva, haber
dejado más de mi parte, pero no tuve un buen año. La experiencia la
llevo conmigo como algo bueno y nada malo.