Deonise Fachinello: "Quiero vivir en España"

La carioca desea volver a España, pero quiere esperar a que se pase el problema económico tan delicado que atraviesan los clubes españoles.

Elena Gutiérrez

Deonise Fachinello (Santa Rosa (Brasil), 1983) lleva dos meses en el rudo invierno de Austria y ya añora la forma de vida de España, un país del que se confiesa enamorada, ya que "tiene un poco de Brasil" y en el que espera vivir más adelante. La brasileña ha ido escalando y aumentando su progresión en diferentes equipos, de León pasó a Itxako y ahora ha dado el salto a un gigante europeo, el Hypo austriaco. Fachinello, conocida ahora en Austria por el apellido de su marido, Cavaleiro, es una de las pocas jugadoras que han pasado por España que tiene una web: deonise.com

"El Hypo trata a sus jugadoras como estrellas. Es como jugar en un equipo de la NBA"

En el mercado de invierno cambiaste el frío español de Estella por el gélido de Austria. ¿Cómo llevas estos primeros meses en el Hypo?

Es un cambio muy, muy grande en cuestiones de vida. Pero me estoy, poco a poco, adaptando. Con el equipo todo va muy bien, las brasileñas, que están aquí conmigo, me echan una mano en lo que necesito. El idioma es lo más complicado, pero estoy yendo a clases y ya voy empezando a entender las cosas.

Tanto a tu marido como a ti os gusta España para vivir y para jugar al balonmano. ¿Cuál fue el motivo por el cuál decidiste cambiar los planes?

Ha sido una cosa extremadamente profesional. Era una oportunidad que no se encuentra todos los días, y económicamente también merecía la pena. Pero España es mi segunda casa, estoy enamorada de España, es el sitio donde quiero vivir. Al llegar a Austria me he dado cuenta de lo bien que vivimos allí. Dentro del deporte, todavía la cosa económicamente no va bien ahora, pero ojalá en un futuro muy cercano pueda volver a jugar por España.

Tus compañeras de Itxako incluso te regalaron un reloj cuando se enteraron que te ibas, así que eso que dicen de mal rollo en el vestuario para nada, ¿verdad?

A algunas pocas personas les encanta hablar de cosas que no saben. Es una pena, pero esto viene con el trabajo que hacemos. Las personas que trabajaban conmigo saben lo que pasaba en el vestuario y en la pista. Nunca he tenido problemas con nadie, siempre he hecho las cosas con mucha alegría y sudor, creo que a algunos esto no les gustaba, pero es mi trabajo, y una cosa te aseguro, tengo muchos amigos en Estella, principalmente las chicas del Itxako, siempre que puedo hablo con ellas para saber como va la cosa.

¿Cómo ves al Itxako ahora, desde fuera?

Es un equipo con mucho futuro, si elige el camino correcto.

Hay muchas jugadoras brasileñas en España, ¿es la vía más sencilla para adaptarse a Europa y una forma de escaparate, como en tu caso, que al final te ha llevado a Austria?

España tiene un poco de Brasil y eso nos ayuda en nuestro día a día para adaptarnos. Estando en España, participando en competiciones Europeas y jugando con la selección nos permite llamar más la atención y que otros equipos de diferentes países se fijen más en nosotras.

Decía Vivi Jacques que las brasileñas son buenas, trabajan y no cobran mucho. ¿La jugadora ideal para la crisis?

Ideal para la crisis, pero perjudicial para el trabajo de la jugadora. La verdad que esto de cobrar poco es una pena, porque tú tienes que cobrar por lo que juegas y no por lo país del que vienes. Creo que para cobrar mucho tienes que demostrar que eres buena y pelear cada día en los entrenamientos y partidos. Si haces esto tienes que cobrar lo que crees que tienes que ganar, sea poco o mucho, si tú aceptas, luego no puedes quejarte.

El Hypo es uno de los históricos y de dilatada trayectoria en Europa. ¿Es una filosofía de club totalmente diferente a la del Itxako?

Es un club muy diferente a todos que he jugado en mi vida. Aquí el pensamiento es muy distinto, tienes que ganar siempre, si no ganas, no está bien, hay mucha exigencia y presión. Es distinto de jugar en un equipo que, poco a poco, va haciendo historia.

¿Qué cuidados tienen las jugadoras en el Hypo que en un club español sea impensable?

El Hypo trata a sus jugadoras como estrellas. Es un poco como jugar en un equipo de la NBA, aunque esto a mí no me hace ni mejor ni peor jugadora, no me fijo mucho en esto. La verdad que estoy aquí para hacer mi trabajo e intento hacerlo siempre lo mejor que puedo.

Sabemos que en el Hypo se entrena más horas que en la mayoría de equipos españoles. ¿Se nota mucho el cambio?

Aquí tenemos 9 entrenamientos a la semana, más el partido. Se hace pesas 3 veces a la semana, lo que en España no se hace mucho. La verdad que a mí me gusta un poco más esto, porque se entrena más veces, pero menos tiempo cada entrenamiento y con más intensidad.

 ¿Y qué nos dices de la vida en Austria?

La vida aquí es mucho más dura. Un sitio donde nieva 3 semanas sin parar, imagínate tú lo que es. La verdad que es muy distinto de España y esto lo echo mucho de menos.

Has firmado un contrato de seis meses, ¿tienes previsto ampliarlo?

Estamos hablando, no sé qué va a pasar todavía, también tengo más ofertas, unas tres y estoy mirando lo que es mejor para mí y para mi familia. Ya decidiré más adelante, ahora estoy muy centrada en la Champions, que es lo objetivo de la temporada, lo que pase la próxima temporada sólo Dios sabe. Pero seguiré en el balonmano [Risas].