¿Qué te motivó a elegir el balonmano y no otro deporte?
Probé otros deportes antes del balonmano como la natación, el fútbol o
el baloncesto pero cuando estaba en 6º de primaria vinieron monitores
del ayuntamiento de mi pueblo a enseñarnos balonmano y me ofrecieron la
posibilidad de practicarlo por las tardes en la escuela deportiva. Me
gustó la idea por el hecho de hacer algo por las tardes y ahí me he
quedado.
¿Cómo fue tu primer día con el primer equipo?
Recuerdo ese día con mucho cariño porque subí al primer equipo sólo con
16 añitos, acababa de terminar mi segundo año cadete y comencé la
pretemporada siendo juvenil de primer año. Al principio era todo una
mezcla entre ilusión, exaltación, muchas muchas ganas de hacerlo bien y
sobre todo de aprender. Tuve la suerte de coincidir con una generación
joven, que apenas me sacaba 4-5 años las más jóvenes con lo que la
integración fue rápida. Las compañeras se portaron muy bien y estaban
siempre dispuestas a enseñarnos más y más.
La
base canaria destaca mucho en toda clase de torneos, ¿a qué crees que se
debe…?
Fundamentalmente creo que se debe a la labor de los clubes que desde
edades muy tempranas están trabajando a los niños y también al buen
quehacer de las distintas federaciones insulares. En Gran Canaria por
ejemplo cada 2 semanas se hace una concentración donde se reúnen todos
los equipos de base de la isla para jugar partidos y pasar un día de
convivencia.
Por
otro lado pienso que se debe al tema económico, no tenemos clubes con
gran poder adquisitivo así que si no pueden comprarse jugadoras habrá
que "hacerlas".
Por ejemplo, en tu mismo equipo en las categorías inferiores
sois campeonas cadetes, juveniles etc de España. Sin embargo, ¿por qué
el Rocasa no tiene un equipo más potente teniendo grandes promesas en su
base?
No
sabría contestarte el porqué pero no es casualidad que los grandes
clubes de España en división de honor tengan una base muy pobre.
Realmente lo que sucede es que el pez grande se come al pequeño y el
jugador siempre va en busca de mejorar y dar el salto a clubes punteros.
Si de una generación salen 4-5 buenas jugadoras, al menos la mitad busca
salida en otros clubes que pueden aportarle una mejor calidad de vida u
otras oportunidades para jugar otro tipo de competiciones, etc.
Con 19 años y siendo ya siete veces campeona de España cadete y
juvenil, ¿qué ilusiones tienes?
Bueno, en realidad aún tengo 18 [sonríe ante nuestra
equivocación]. Después de haber
conseguido lo máximo que se puede conseguir a esa edad una ya empieza a
mirar hacia arriba. Ahora mismo mis prioridades son hacerme un hueco en
la división de honor y seguir trabajando para estar en la selección
nacional.
Eres muy joven, ¿sigues estudiando y compaginas con el
balonmano o por el contrario te dedicas exclusivamente a este deporte?
Actualmente compagino mis estudios universitarios con el balonmano,
estudio primero de enfermería.
¿Qué tal la experiencia con la selección júnior?
Ha sido una de las experiencias más
bonitas y emocionantes que he vivido. Nos había tocado un grupo a
priori muy complicado en el preeuropeo y la verdad que lo fue.
Vencimos contra todo pronóstico a la favorita selección holandesa y
nos hicimos con el primer puesto. Creo que no lo podíamos haber
hecho mejor. Ha sido una más que merecida recompensa a dos años
duros de trabajo.
¿Cómo le gusta jugar a Yubal
Moreno? ¿Cómo son los entrenamientos?
Le gusta jugar un balonmano rápido y seguro fundamentado en una
defensa sólida y con muchas variantes. Este año hemos practicado
todo tipo de defensas.
Los entrenamientos suelen ser amenos y a la vez competitivos.
Dinos el primer adjetivo o frase que se te ocurra o pueda
definir a estas jugadoras
María
Luján: María es el símbolo de la garra y la competitividad.
Susana Fraile: Gran lanzadora y todo un símbolo
para Elda y para la selección nacional.
Conchi Berenguel: Una de las piezas claves para el
Itxako.
Vero Cañón: Gran calidad de lanzamiento y muy
rápida. Una de las promesas más firmes a corto plazo.
Bea Morales: (no conozco bien a esta jugadora)