BFC: Después de quedar fuera del pasado mundial, la
selección se la juega a una carta contra Chequia si no quiere repetir el
fiasco de faltar a una gran cita internacional. ¿Qué pasa por tu cabeza
después de quedarte fuera de la lista para esta trascendental
eliminatoria?
ELI:
Ya hace tiempo que se dio
a conocer la convocatoria y en ese período
se me han calmado un poco más las ideas, de todas formas, destaco que me
siento rara por no participar de un grupo del que me siento parte. Las
muestras de apoyo que he recibido estas semanas de mis compañeras de la
selección me han animado bastante, ya que siempre es un consuelo el
hecho que te echen de menos. Esa ha sido la parte buena de que no me
convocaran, puesto que he ratificado que en el grupo también se me
considera una más, y no sólo por el hecho de que fuera la capitana, sino
por que se demuestra que el factor humano tiene un peso específico en la
selección a nivel de las jugadoras.
BFC:
¿Has recibido alguna
explicación por parte del cuerpo técnico de porque no se cuenta contigo
después atravesar un gran momento de forma con tu equipo?
ELI:
No he recibido ninguna explicación, ni tampoco
pretendo forzar que me la den. Lo único que me resulta extraño es que
este seleccionador creó el precedente de hablar con las jugadoras más o
menos habituales para comunicarles que si no iban era por un mal momento
puntual, pero que debían estar tranquilas porque gozaban con su
confianza para el futuro. Después de ver esos casos de apoyo y de
diálogo extraña un poco más lo sucedido conmigo.
BFC:
¿Crees que la decisión tiene que ver con la
discusión que hubo en la última concentración? ¿Piensas que es una
especie de “castigo político”?
ELI: La verdad
es que he pensado muchas cosas y le he dado muchas vueltas. Lo mejor es
creer que se ha llevado a las porteras que considera en mejor estado.
Maru y Txibi son dos grandes compañeras, buenas amigas y verdaderas
profesionales. En la concentración reclamé, como capitana, algunas
cuestiones que en el grupo se consideraban claves para mejorar el
funcionamiento del grupo. Pedí un ayudante para el fisioterapeuta y una
mayor atención a cuestiones puntuales. Además, también me quejé por
otros temas relacionados con mi equipo, el Astroc Sagunto, pero quiero
creer que el criterio del seleccionador no tiene nada que ver con
asuntos extradeportivos y que las palabras que me dijo el presidente de
la Federación de que me iba a mostrar el camino para no volver a la
selección fueron motivo de la agitación del momento.
BFC:
¿Qué significa para ti jugar en la selección?
ELI: Para mí, como para cualquier jugadora
profesional, es un orgullo representar a tu país. Los mejores y los
peores momentos de mi trayectoria como deportista los he vivido en la
selección. Me siento muy española y en mi mente guardo instantes como el
de la clasificación para las olimpiadas. Esas sensaciones son algo
indescriptible y explicarlo es acercarse a lo que significa el esfuerzo
que haces para defender el escudo de España.
BFC:
¿Cambiarías algo de la actual estructura del equipo
nacional?
ELI: ¡Uf!,
¡menuda pregunta!,
Creo que falla un poco la motivación hacia las jugadoras. Muchas veces
las cosas salen exclusivamente por las ganas que cada una trae de su
casa y no por lo que nos ofrecen o nos inculcan. En ocasiones no vendría
mal recibir un mejor trato a nivel humano. Recuerdo como hemos estado
durante muchas horas sin comer en los desplazamientos largos y después
directamente a entrenar. Pienso que si estamos para ofrecer lo mejor de
nosotras para defender los intereses de nuestro deporte, no estaría de
más que nos escucharan más, nos tuvieran más en cuenta, y en definitiva,
que nos sintiéramos más arropadas.
BFC:
Por último, ¿te atreves a
dar un pronóstico de la eliminatoria?, ¿Crees que la selección estará en
Suecia 2006?
ELI:
Ojalá ganen y estén en el europeo, ya que recuerdo
el varapalo de no llegar al mundial. Todas nos quedamos hechas polvo, y
ahora no me gustaría que se repitiera ese mal trago. Además, para el
balonmano femenino español acudir a las grandes citas es una necesidad.
Debemos corroborar el buen momento que atraviesan los clubes y el propio
crecimiento de la Liga para instalarnos
definitivamente en la elite internacional. Por otra parte, también
quiero que ganen por las jugadoras puesto que me siento una más dentro
de la selección.
Albert Vidal/Sagunto