Bueno, la verdad es que no has parado de progresar en los pocos años que
llevas en división de honor. Del Perdoma pasaste al Lleida y más tarde
diste el paso hacia el Mar Alicante. Y ahí no se queda la cosa, la
próxima temporada estarás en el Cementos La Unión. ¿Cómo has llevado
tantos cambios en tan poco tiempo? ¿Trasladarte de ciudad?
Con 17 años, sin tu
familia, sin amigos; en definitiva, buscando un sueño o un objetivo. Sí he
progresado y creo que como debe de ser poco a poco y haciéndome un hueco
en este mundo de la División de Honor. Ha sido complicado pero ahora
mismo pensándolo fríamente he madurado dentro y fuera de la cancha y las
cosas me han llegado en el momento oportuno.
Además, este año también has ido convocada con la selección
española, otro reto más cumplido. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Cómo es la
convivencia?
En todos los aspectos positiva, ya había debutado la temporada
pasada, entonces no fue tan difícil. Pero para mí vestir la camisa de la
selección española es algo muy grande. La experiencia genial, la verdad
es que hay un grupo muy bueno, que a pesar de que éramos muchas
jugadoras no habituales en el bloque te facilitan mucho el día a día.
Entonces... ¿Os acogen bien a las nuevas?
Sí, tanto las compañeras como el grupo de entrenadores y responsables.
Personalmente me sentí muy a gusto, como te dije antes el ambiente es
muy bueno.
De
equipos pequeños vas a pasar a todo uno de los gigantes de la Liga, el
Cementos. Supongo que no lo dudaste cuando contactaron contigo...
Si te soy sincera no, en ningún momento. Llevo mucho tiempo
trabajando para llegar donde estoy ahora mismo, y para mí es un orgullo
poder vestir la camiseta del Cementos la temporada que viene. Cuando
pienso en todo lo que he vivido y me planteo el próximo año pienso...
¡por fin! [se ríe] Aunque también quiero decir que este año en el
Mar Alicante ha sido muy bueno, he mejorado muchísimo y creo que era el
año que me faltaba para sentirme preparada para estar en un equipo como
el Cementos.
Para los aficionados de Ribarroja que no te conocen, ¿qué carta de
presentación les harías?
Bueno, creo que las cosas se demuestran día a día, pero les aseguro
compromiso, lucha y sacrificio siempre. Soy una jugadora que vive cada
partido al cien por cien y no me gusta perder ni a las canicas... Pero
espero que a lo largo de la temporada puedan verlo ellos mismos. Por mi
parte decir que voy con todas las ganas del mundo de trabajar y de
conseguir todo con el Cementos.
¿Habló Gregorio
personalmente contigo?
Sí, a parte de Carmina,
que es la responsable de los fichajes. El trato con ellos ha sido
buenísimo y siempre de tú a tú, eso es importante.
¿Cambiará la mentalidad de Goretti Castañeda cuando llegue a un
equipo como Cementos?
Para nada, mi
mentalidad desde que me fui de mi casa ha sido la misma. Claramente
maduras y piensas diferente, pero como jugadora y persona siempre he
tenido los pies en el suelo, nunca me han regalado nada, eso es
importante porque nunca dejas de trabajar por conseguir lo que quieres.
Me resultaría de poco inteligente una vez que llegas o consigues lo que
llevas tiempo buscando dejar de tener la mentalidad que te ha llevado a
estar ahí. Goretti será Goretti siempre esté en el equipo que esté. Eso
sí, indudablemente, la responsabilidad de estar en un equipo como el
Cementos es mayor, más compromisos, competición europea....
Se te nota muy
ilusionada con este nuevo proyecto, ¿verdad?
Sí, muchísimo, creo que
para cualquier jugadora que tenga las aspiraciones que tengo yo, siempre
he tenido claras mis metas y mis sueños y estar en un equipo así con
todo lo que conlleva era uno de ellos.
En los tres equipos ABF que has estado, ¿qué podrías destacar que has
aprendido de cada uno de sus entrenadores?
La etapa de Lleida la
recordaré siempre con muchísimo cariño, ahí crecí como jugadora, y la
niña que llegó siendo una, puede ser... se fue a Alicante con cinco
temporadas a sus espaldas luchando muchísimo por un equipo que cada año
no quería descender, eso independientemente de la edad te da muchísima
veteranía. En esas cinco temporadas tuve diferentes entrenadores, los
cambios fueron constantes. Gerard La Sierra y Jordi Rubí fueron los que
apostaron por mí a pesar de ser una jugadora juvenil, les debo el estar
en esta categoría. Y el último año con Miroslav, me dio muchísima
confianza y responsabilidad en todo momento sabía que el equipo
necesitaba que estuviera al cien por cien. Y este año con Santiago Brián,
pues pienso que he conseguido asentarme lo que me faltaba en mi
posición, ya que en Lleida la plantilla era más escasa y siempre
alternaba el pivote con la primera línea. He trabajado mi puesto
específico como antes no había podido hacerlo, además el doblar
entrenamientos mañana y tarde se nota.
La próxima temporada, el Mar Alicante tendrá un equipo nuevo
prácticamente, ¿a qué crees que se ha debido esto? ¿No están bien
consideradas en el club las jugadoras?
Creo que cada caso es
diferente, y cada una de las jugadoras que han decidido marcharse
tendrán sus motivos de peso para hacerlo, en mi caso es puramente
profesional, está claro que ahora mismo el Mar Alicante, económicamente
hablando, no puede competir con determinados clubes, entonces el
conservar una jugadora a la que le llegan ofertas importantes es
complicado. Pero pienso que es una pena porque de haber conservado la
plantilla actual la temporada que viene, después de este tiempo
entrenando juntas, se hubiera conseguido cosas importantes. Es una
plantilla joven y con mucha calidad, sólo le falta trabajo, tiempo y
confianza.
¿Entonces
piensas que le falta continuidad al proyecto?
Sí, es lo que pienso,
ya que de cara a la temporada que viene más de la mitad de las jugadoras
se marchan, así que tendrán que empezar de cero a construir un nuevo
bloque.
¿Qué opinas cuando un entrenador dice que solamente hay unas 30
jugadoras en España que tengan calidad y que son carísimas, por eso
tienen que recurrir al mercado extranjero, buscando jugadoras sin
contrastar y pagándoles sueldos más bajos?
Le preguntaría en que se basa para decir algo así, pienso que en España
hay muchísimas jugadoras entrenando por un sueldo insignificante, esa
mentalidad es la que lleva a que a mitad de temporada muchas veces se
lleven las manos a la cabeza, ¿por qué lo de fuera es lo bueno y lo de
casa no vale nada? No lo entiendo...
El pivote es una
posición donde hay mucho contacto y dureza y a veces esa labor no es
reconocida sino obtienes resultados de cara a portería, ¿pero no te
parece que el pivote realiza una función muy importante?
Gran pregunta [sonríe]. A ver vamos por partes... Creo que
cuando llevas ya tiempo jugando en el pivote dejas de plantearte si se
reconoce o no tu labor, está claro que la gente desde fuera aplaude los
goles o las jugadas vistosas, pero tu equipo sabe perfectamente el
trabajo que estás realizando, es gratificante porque estás continuamente
trabajando para facilitarle la tarea a tus compañeras, eso sí después
tienes que ser efectiva porque si sólo te llegan dos balones y los
fallas, ¿malament, no? [risas].
Muchas gracias por
atenderme, que te he tenido aquí un buen rato...
No pasa nada, a ti siempre.
17/05/07