PRIMERA PARTE DE LA ENTREVISTA A JUAN OLIVER

El seleccionador nacional de Brasil te cuenta todos los detalles de su proyecto con la "canarinha".

Por Elena Gutiérrez

Juan Oliver
Juan Oliver (Madrid, 1956) dispone de una trayectoria envidiable. Es un hombre totalmente ligado al balonmano en todas sus facetas, ya que ocupa distintos cargos dentro de este deporte. Y su último gran reto, que explica con ilusión, es el de hacer progresar a la selección femenina de Brasil, algo que ya está consiguiendo. Oliver descubre en esta entrevista a la selección de moda, Brasil. Sus jugadoras están invadiendo el balonmano español y destacando en sus respectivos equipos.
Por ello, quisimos ponernos en contacto con su mayor valedor y que nos explicase todos los detalles de un proyecto que va viento en popa.

Datos personales
Nombre completo:
Juan F. Oliver Coronado.
Fecha de nacimiento: 21 de marzo de 1956.
Trayectoria:
Licenciado en Educación Física por el INEF de Madrid. Maestro en Balonmano y Entrenador Nacional de Balonmano. Master en Administración y Dirección del Deporte por la Universidad Complutense de Madrid y el Comité Olímpico Español. Me inicié como entrenador (1976) en los Colegios SAFA de Madrid (donde estudié) y Alameda de Osuna de Madrid. Entrenador de los Clubes de División de Honor Femenina (Leganés 1978/79) Inef Aranjuez (1983 a 1986)  U. Complutense (1989 a 1993). Seleccionador Absoluto Femenino de España (1979 a 1982). Seleccionador Absoluto y responsable del Balonmano Femenino (1993 a 1997). Director de la Escuela Nacional de Entrenadores (1993 a 1997). Seleccionador Andalucía Juvenil Femenino (2000- 2003). Consultor Técnico de la Confederación Brasileña de Balonmano (2001 a 2005). Seleccionador Nacional Absoluto Femenino de Brasil (2005, actualidad).
Aficiones: Primero las pasiones; mi pareja (Patricia Sosa) con la que disfruto mucho todos los días, mi hijo Gonzalo que va cumpliendo sus expectativas de vida y las mías y el Proyecto con la Selección Brasileña y sus jugadoras. Respecto a las aficiones viajar, el cine, escuchar música y sobre todo conocer personas e intercambiar ideas, experiencias y mensajes. ¡Ah! Se me olvidaba la buena mesa y los buenos vinos.

          

Eres una de las excepciones, ya que hay poquísimos entrenadores españoles que  entrenen a selecciones o equipos foráneos. ¿Cómo te ofrecieron esa posibilidad?

Un día me llamó César Argiles tenía que ir a dar un curso a Brasil y no podía, me ofreció ir yo, ¡claro no tarde ni dos segundos en aceptar! Impartí el curso y a los cuatro meses me volvieron a llamar para dar otro. En este segundo curso conocí al presidente de la Confederación Brasileira de Balonmano, Manoel Luis Oliveira, uno de los directivos más lúcidos del deporte mundial, hablamos mucho. Mi sorpresa fue que al cabo de dos meses recibí una oferta de la Confederación para dar cursos y entrenamientos a equipos nacionales y entrenadores de Brasil. Al cabo de un año el presidente me propuso ser consultor técnico y acepté. Acompañé las dos selecciones absolutas (hombres y mujeres) en los Juegos Panamericanos del 2003 y se obtuvieron las plazas para ir a los Juegos de Atenas 2004, donde participé siempre como consultor técnico. Brasil tenía sus entrenadores y yo me limitaba a ayudar en lo que ellos solicitaban.

En abril del 2005 Manoel Luis me propuso ser el seleccionador femenino, ya que había terminado el contrato del anterior seleccionador y acepté. Había conocido y trabajado con las jugadoras y sabía que ese equipo tenía calidad, sólo necesitaba algunos ajustes, sobre todo de orden, pero eran grandes jugadoras (aunque ellas no se lo creyeran)  y excelentes personas (nunca una mala cara). Hablé con ellas y les dije que podíamos hacer algo grande y ellas con una naturalidad pasmosa me dijeron “pues vamos adelante”.

Brasil se está convirtiendo en el principal país en el que España importa. La cantidad de jugadoras cariocas que nutren a los equipos de la Liga ABF es impresionante. ¿Qué explicación de darías a esto, Juan?

Lo primero, decir que las jugadoras brasileñas son muy buenas. Tienen excelentes capacidades físicas, motrices y perceptivo motrices. Son un talento. Tienen una capacidad de trabajo a prueba de cansancio. En dos años al frente de la selección nunca, ninguna jugadora, se ha quejado de que entrenamos mucho o muy temprano. Su filosofía es “¿hay que entrenar?, pues a entrenar " “Como ellas dicen: “Un brasileiro no desiste jamás”.

Desde el orden de la planificación estratégica  al aceptar el cargo plantee al presidente y a las jugadoras dos ideas:

A las jugadoras les dije “Si queremos mejorar, hay que ir a jugar donde se juega el mejor balonmano, hay que ir a Europa”. Cuando me hice cargo de la selección había cinco jugadoras que jugaban en Europa, hoy tenemos veinticinco (3 en Austria, 1 en Macedonia, 2 en Francia, 2 en Dinamarca, 1 en Alemania y 16 en España). Ellas entendieron el mensaje y fueron saliendo de Brasil. Esa acción hay que agradecérsela mucho ya que han dejado, trabajos, estudios, familia, en definitiva una vida por ser mejores jugadoras y que tanto sus clubes como la Selección aprovechen ese progreso. Creo que han dado una lección de madurez y pasión por su país. Al presidente le dije algo parecido: “Si queremos mejorar tenemos que jugar contra las mejores. Para ganar hay que empezar perdiendo”. En este sentido la Confederación ha hecho un esfuerzo increíble y hemos jugado los mejores torneos. Brasil no es un país rico y el presidente ha buscado recursos para poder jugar contra los mejores equipos. Tres años después podemos decir  que hemos ganado a todos, también hemos perdido, pero estamos en el camino. Lo importante es llegar a los tres últimos minutos de un partido con opciones de ganar y Brasil llega.
"Las buenas jugadoras brasileñas están entre las mejores del mundo"

Una última reflexión, en ocasiones decir en un club que voy a fichar a una croata, rusa, checa, etc. Parece que garantiza la calidad y decir que va a fichar una brasileña suena exótico. Quizás algunos clubes olvidan o no conocen que Brasil está obteniendo mejores resultados que muchos de esos países, no sólo a nivel senior, sino, igualmente a nivel junior o juvenil. Las buenas jugadoras brasileñas están entre las mejores del mundo. Me gustaría agradecer a los clubes españoles que apostaron por jugadoras brasileñas cuando eran casi unas desconocidas. Nos han ayudado mucho en nuestro crecimiento y creo que las jugadoras no les han defraudado.

¿Cuál es el objetivo que tienes marcado con Brasil en los próximos Juegos Olímpicos?
La amarga experiencia del último mundial tenemos que convertirla en un estímulo positivo. Íbamos a Francia con todo preparado y una desgraciada situación burocrática nos eliminó. Días antes ganamos con autoridad a Polonia, Túnez y Francia y el día antes de empezar el mundial nos encontramos sin centrales. El comportamiento de las jugadoras fue excepcional lo intentaron todo, incluso jugando fuera de su puesto, lo que dificultó las rotaciones, y renunciando a posibles contratos millonarios por jugar en un puesto no habitual. Jamás podré olvidar lo que las jugadoras hicieron por su “equipo” y por Brasil.

Por eso antes de irnos de Francia nos hicimos la promesa de arreglar todo esto en los Juegos Olímpicos. Sabemos la dificultad, pero vamos a intentarlo todo, luego un gol, un balón perdido, una decisión equivocada, deciden un partido o un campeonato.
Sólo podemos asegurar que Brasil, partido a partido, va a intentarlo todo y que no renuncia a nada. ¡Como todos  los equipos!

Y a parte de ser seleccionador de Brasil, ¿qué hace Juan Oliver el resto del año?

Viajo mucho: Voy a Brasil para trabajar con  los equipos cadete, juvenil y junior. No sólo con las jugadoras, también con los entrenadores. Entre mis responsabilidades  se encuentra la de dirección de la detección de talentos y de los equipos nacionales de jóvenes. También imparto cursos a entrenadores o en universidades. Viajo para ver a las jugadoras brasileñas que juegan en Europa y a todos los campeonatos en España (Selecciones Territoriales y clubes)  y fuera de España  (Europeos, Mundiales..) para estar al día y conocer a los rivales.
Además, soy profesor de Balonmano en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y colaboro en Canal Sur como comentarista técnico en las retrasmisiones de los partidos de balonmano. También soy lecteur (profesor) de la CCM de la Federación Internacional de Balonmano, con lo que doy cursos de balonmano por todo el mundo.
Como ves no me aburro. Como decía D. Ramón Carande: “Trabajar en lo que a uno le gusta, es un privilegio impagable”. Soy un afortunado.

"Las brasileñas sólo ganan cuando son felices, no como los europeos que son felices sólo cuando ganan"

Dispones de mucha variedad para seleccionar, pero ¿qué perfil de jugadora prefieres para la selección?

Me gustan, en primer lugar, las jugadoras “comprometidas con un proyecto y comprometidas con su grupo”. Brasil tiene jugadoras que han ganado Copas de Europa y que juegan en las mejores ligas. Pero en el equipo no hay “estrellas”, todas tienen su espacio y cada una es como es con absoluta libertad, pero la estrella es “Brasil” el grupo, eso es parte de nuestro éxito.

Entiendo que un grupo lo forman todas las personas que quieren lograr un objetivo, es decir, jugadoras, servicios médicos, técnicos, administrativos, que trabajan por una meta común. Entiendo también que el proyecto está construido por todos. Esta idea es fundamental. No sólo en el deporte sino en la vida. ¿Cómo va a funcional algo si no estamos de acuerdo en nada?

Brasil propone una forma de juego basado en la rapidez, la osadía, la defensa activa, etc. Respetamos a todos, aprendemos de todos, pero queremos jugar de otra forma y creo que lo estamos logrando ya que en Europa se empieza a hablar  del “estilo brasileño”. Todos nosotros estamos orgullosos de ser diferentes, ése es nuestro proyecto.

Las jugadoras me han enseñado muchas cosas, la más importante es que no se puede hacer nada en la vida, en nuestro caso jugar al balonmano, sin ser feliz y sin pasión. He estudiado antropológicamente el deporte brasileño, fútbol, voleibol, judo, atletismo, y la primera características de todos es que “sólo ganan cuando son felices”, que es muy diferente  a lo que ocurre con los europeos que “son felices sólo cuando ganan”.

"Si Brasil le dice ven a una jugadora, ella lo deja todo. La selección es lo más importante"

Centrando la pregunta, tenemos un bloque compacto de jugadoras tres por puesto específico y en algunos puestos 4 jugadoras. Cuando llega el momento de elegir la comisión técnica elige lo mejor para el grupo y hay que pensar en muchas cosas, fases del juego,  tipo de campeonato, etc. Por ejemplo a un Campeonato del Mundo puedes convocar a 16 jugadoras a unos Juegos Olímpicos sólo a 14. Esta circunstancia te obliga a tomar algunas decisiones estratégicas. Especialmente relacionadas con el especialista defensivo. La única jugadora que no puede jugar con Brasil es la que no tiene actitud, ella sola se descarta. La que sólo piensa en ella, la egoísta, al final siempre abandona al grupo.

"El momento más duro es cuando tengo que descartar, peor que perder un partido"

El momento más duro es cuando tengo que descartar a una o varias jugadoras para ir a una competición. Han trabajado bien pero hay que elegir a 16 entre 18 ó 20. Tengo la norma de decírselo cara a cara o por teléfono pero las primeras que se enteran son ellas. Siempre han tenido un comportamiento excepcional, pensando en el bien del grupo y no en el de ellas. Para mí es el peor momento, peor que perder un partido.

Sólo quisiera hacer un último apunte: hace tres años no nos conocía nadie y ahora todo el mundo quiere fichar una brasileña. Hemos mejorado muchísimo gracias al trabajo de una Comisión Técnica magnífica a la actuación decidida del Presidente de la Confederación Brasileña y al trabajo desinteresado y abnegado de un grupo de jugadoras que están haciendo historia.

Hay un bolero que dice “si tú me dices ven lo dejo todo…” Si Brasil le dice ven a una jugadora, ella lo deja todo. La selección es lo más importante, así da gusto trabajar.

Mañana, domingo, se publicará la segunda entrega de esta entrevista.