El
periodista siempre ha dedicado un gran espacio en sus medios a la
difusión del balonmano femenino. En la Copa de la Reina, en Monóvar, se
batieron registros, ofreció por PDA Multimedia los siete partidos, con
entrevistas, comentarios previos, ruedas de prensa...
Elena
Gutiérrez
A
Miguel Santiago Rico (Elda, 1974) no le gusta utilizar el "yo",
prefiere hablar de "nosotros", pues tiene bien claro que "sin su equipo
no es nadie". Bromea con todo el mundo, aunque no se considera
"gracioso", tiene un tono de voz elevado tanto es así que le ha llegado
a ocasionar problemas en las bibliotecas. "Lo de hablar tan bajito no es
lo mío", cuenta sonriendo. Disfruta hablando de deportes, le encanta
"documentarse" sobre balonmano femenino y lleva la voz cantante en el
que es, probablemente, el medio de comunicación nacional que más habla
de balonmano, PDA Multimedia.
"Nos
gusta que cuando alguien escuche nuestro producto sepa que somos
nosotros"
¿Cuándo
descubrió Miguel Santiago que lo suyo era el periodismo?
Desde muy pequeño ya utilizaba un bolígrafo o un micrófono de broma con
un cubilete y me ponía a hablar. A veces incluso grababa lo que decía.
He llegado a conservar alguna cinta de pequeño y también de cuando
empecé en la radio y te das cuenta lo que cambia la voz de alguien con
el paso del tiempo. Cuando se empieza la voz es mucho más
artificial que natural. Lo que es muy importante, sobre todo en radio,
es aprender a hablar sin papeles, aunque al principio uno siempre
necesita adquirir confianza apoyándose en ellos, improvisar te ayuda a
ser natural.
En tu caso, ¿fuerzas la voz o en algún caso la haces más artificial?
En los programas no, en las retransmisiones quizás sí puede ser más
artificial, pero no lo llamaría artificial sino distinta porque está a
un volumen muy diferente al que se puede hacer en un estudio. No puede
ser la misma voz. Lo más relevante es que debes encontrar el tono
adecuado porque no puedes hacer que la gente se duerma escuchándote. No
es fácil ser original en algo que ya está todo inventado, pero intentar
darle emoción a algo que no tiene es uno de los grandes retos de la
radiodifusión.
Hay mucha gente que dice que hay que tener mucha cara para ser
periodista.
No, para nada. Te puedo decir que soy bastante tímido, pero el
periodismo me ha ayudado mucho en el aspecto personal, a la hora de
madurar como persona, a parte del aspecto profesional. En la vida me
hubiera podido imaginar que tuviera que presentar algún evento y
dirigirme con un micrófono a cientos de personas. Mi propio sentimiento
de vergüenza, antes de dedicarme a esto, me lo impedía. Algún profesor
incluso llegó a pronosticar que yo nunca me podría dedicar al
periodismo, no porque no tuviera madera sino por lo vergonzoso que era.
Además, intentas jugar con un estilo diferente, más atractivo en el
sentido de que es más desenfadado, no tan serio.
Me gusta ser muy ecléctico, es decir me gusta beber de muchas
fuentes. Decía el catedrático José Luís Alberto que la objetividad en el
periodismo es un valor límite. ¿Se puede ser cien por cien objetivo? No,
es imposible. Aspirar a un nuevo estilo de periodismo deportivo es un
valor límite, por eso aspiro a ello. No soy ningún profesor, ni
catedrático, por eso aprendo de todo el mundo. Cuando yo estoy sentado
entrevistando, estoy sentado a la misma altura que los invitados. La
gente cuando es entrevistada a menudo se encuentra incómodo, porque el
micrófono suele dar miedo y el gran objetivo del entrevistador es que el
invitado se sienta cómodo y se olvide del micrófono.
¿Es entrevistar a Cristina Mayo asegurar un titular?
Sí, sí, totalmente. Considero a Cristina Mayo una autoridad, aunque
mande freír espárragos a alguien. Para mí es una catedrática dentro del
balonmano. Mayo da mucho juego, pero dice muchas cosas que invitan a la
reflexión, se esté de acuerdo o no. Aunque me gustaría decir que
esa etiqueta que lleva el periodismo deportivo de que siempre busca el
titular no me gusta nada.
Estabas en un periódico "El Record" y ahora has pasado a la radio, ¿un
cambio drástico?
Bueno, mis comienzos fueron en la radio, en Radio Vivir exactamente y
también he colaborado con Radio Elda. Si me preguntas lo que más me
gusta, sin duda te diría la radio.
Cuéntanos cosas del proyecto que nace de PDA Multimedia.
Nace en una tesitura concreta, en tiempos complicados, en los que
parece que es más que recomendable que los medios se aúnen. Decidimos
unirnos en una aventura que no está completada, nuestra página web:
pdamultimedia.com que no está desarrollada porque la propia actualidad
nos rebasa. Es un proyecto modesto en el que se pretende fundir
periodismo digital, impreso, radio e incluso televisión por internet en
un futuro.
Bueno y últimamente navegando por la red encontramos que te achacan
'asesinar el idioma'. ¿Por qué utilizas tantos anglicismos?
No quiero que sea una excusa, pero sí soy una persona que me gusta mucho
no utilizar tópicos, variar mucho el lenguaje, utilizar un vocabulario
distinto y quizá esa búsqueda me ha llevado a abusar de lo que no
tendría que abusar. La palabra 'playmaker' [Central en inglés] me encanta, no lo puedo
remediar... En esta profesión hay que ser autocrítico y es posible que
en ocasiones sea un poco exagerado. Intentaré corregirme, te lo prometo
a ti y a todos los que lean esta entrevista.
¿Te gusta ser un poco excéntrico?
Bueno yo diría que nos gusta, permíteme que te diga nos, [elude siempre que puede el yo]
que cuando alguien escuche nuestro producto sepa que somos nosotros.
Siendo difícil marcar una pauta, luchamos por ese reto de conseguirlo.
Hablas
mucho, te encanta, y cuando terminas de una jornada tan agotadora en la
que puedes hacer frente a balonmano y a fútbol, ¿tienes ganas luego de
hablar en tu casa?
La verdad es que estoy muy poco tiempo en mi casa. Hay que cuidarse la
voz. Lo de la Copa de la Reina por ejemplo es someter a la voz a unos
niveles tremendos, narramos los siete partidos, con entrevistas, ruedas
de prensa, comentarios previos... Pero mira lo que te digo me encantaría
que mañana comenzara otra vez. Suelo utilizar una bufanda para evitar
constipados, hasta he dormido con ella, tengo miedo a resfriarme, pues
mi instrumento es la voz.
Te ha pasado alguna vez que hayas entrevistado a una persona que te
parecía
inaccesible, pero que en realidad es todo lo contrario.
Sí, te puedo citar una, Montse Puche, lo que pasa que lo va a leer seguro. Se puede
decir que yo padezco de memoria y es que podría definir del lugar, del
momento y del rictus de la persona en cuestión, se me quedó grabada la
entrevista. Es una entrevista que no olvidaré en la vida. Nunca me había
acercado a Montse Puche para entrevistarla, pero no por nada, sino
porque no había surgido el momento. Y me quedé asombrado por la cantidad
de temas que puedes tocar con ella, la pasión con la que habla del
balonmano. Por cómo transmite uno se da cuenta que puede enseñar mucho y no
cabe duda que sería una gran entrenadora.
Te voy a proponer un juego, como sueles hacer comparaciones
futbolísticas, te voy a ir diciendo unos nombres de jugadoras e intentas
pornerles un homónimo en el fútbol.
Vaya, esta pregunta no me la esperaba. de verdad [Risas].
Patri Pinedo: Lo dejaría entre Xavi o Iniesta. Bueno, me decanto por
Iniesta porque es un jugador que no es sólo organizador, sino algo más.
No sé si alguno estará diciendo ¡Qué barbaridad! pero es que tampoco he
tenido mucho tiempo para pensar... Pido disculpas de antemano.
Oana Soit: La definiría como una jugadora completa. Voy a tirar
para casa, voy a decir David Silva porque es muy creativo. Aunque Oana
defiende mucho más que Silva.
Macarena Aguilar: Te diría Xavi porque tiene visión y gol, en
segundas jugadas, en cualquier córner ambos tienen estas
características.
Montse Puche: Rubén Baraja, sin duda. Un todoterreno.
Silvia Navarro: Es difícil, pero por afán de superación la
identifico con Andrés Palop o quizás también con Pepe Reina.
Miki Tivadar: Por supuesto, Zidane. Porque el gran mérito de Zidane
es que un jugador de metro ochenta y cinco largo pudiera dominar un
balón con esa calidad. Y me gustaría destacar de Tivadar la clase a la
hora botar el balón siendo una jugadora alta.