Algo huele mal en la federación de balonmano, quizá se haya "florido"

La reciente convocatoria para disputar la eliminatoria de clasificación de la selección española para el Campeonato de Europa Suecia 06’ no ha hecho más que confirmar la sensación que algo huele mal en los altos estamentos de la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM). Es más, me atrevería a decir que todo apunta que algo se haya “florido” y se imposibilite la llegada de nuevos métodos para una selección que apunta alto por el crecimiento de este deporte en todas sus categorías.

Verónica Cuadrado se lesionó de cierta gravedad en la disputa de la semifinal de Champions el pasado 22 de abril, y a pesar de que las previsiones hablen de seis semanas de recuperación, y un periodo de adaptación después de este tiempo de inactividad, es una de las 16 elegidas para enfrentarse a Chequia en esta decisiva eliminatoria que se celebra el 27 de mayo y el 4 de junio.

¿Tan poca atención prestan los dirigentes y los técnicos de la Federación que desconocen la lesión de la brava pivote cántabra? A favor de los altos estamentos cabe el descargo de que actúan con el mismo rasero, ya que desde el principio este partido se menospreció y no se consideró como “fuerza mayor”, y quizá tampoco sea de fuerza mayor que una jugadora no acuda a la convocatoria por el simple hecho de estar en el dique seco.

Sobre la no convocatoria de Eli López también hay muchísimo que hablar. La capitana de este bloque, una de las que tiran del carro, se ha quedado fuera de la llamada del seleccionador nacional. Se desconocen los motivos por los que una de las fijas de los últimos años deja de contar de repente.

Aquí tampoco se tiene en cuenta la excelente Copa de la Reina que se marcó la asturiana, puestos a pensar, quizá los cabezazos de algún pez gordo de la RFEBM en la cita de León le impidiera ver la actuación de una de las mejores cancerberas que ha dado este país en décadas. A este respecto tengo una teoría. Siempre se ha dicho que quien se mueve no sale en la foto.

Eli se movió y se mojó por sus compañeras pidiendo una mayor profesionalización en las concentraciones y un mejor trato para las deportistas. Ahora, ha tenido su “premio” y ya no tiene que preocuparse de cómo se afronta la eliminatoria que decidirá si España va a Suecia.

Un símil pasa por mi mente, y es el de una segadora que planea constantemente por la Federación, y mientras no luches por el balonmano  todo te irá bien. Casi como en el mundo al revés, que cuanto peor hagas por tu deporte y tus compañeras, casi que mejor.

La lista de las 16 jugadoras que nos representarán contiene varias sorpresas, ya que jugadoras que no han asistido a ninguna concentración estarán en la eliminatoria clave para el futuro inmediato del combinado nacional. No hay nada en contra de esas grandes profesionales, lo que no es de recibo que se cuente con unas jugadoras para las concentraciones y al final se recurra a otras que no están tan integradas en la realidad de la selección.

Por lo que vemos, parece que muchas cosas se hayan “florido” en poco tiempo. Menos mal que nuestros máximos exponentes en la Federación reciben premios a su trabajo, y en reconocimiento de su labor a favor de la promoción de esta disciplina deportiva que tanto está aportando. Con los recientes éxitos por clubes y por selección, se antoja que el aroma mencionado puede perdurar en el tiempo alguna que otra legislatura más y aquí no pasa nada. ¡¡¡ Qué pena!!!.

Laura R.V.