La portera del Orsan Elda disfruta de
sus vacaciones en Nava de la Asunción (Segovia), su ciudad natal, donde
desconecta del balonmano.
Por Elena Gutiérrez
Una
temporada exigente, pero en tu primer año en Elda cayó la Liga.
¿Sorprendida y satisfecha a la vez?
Podría decirse que
ahora es como la satisfacción del deber cumplido ¿no? [se ríe]. Bastante
sorprendida porque la verdad vine a Elda con miras a lo máximo, a
mejorar, pero creo que no era consciente de lo que podía llegar a
aspirar.
Ahora ya toca descanso, relajación y a cargar las pilas para la nueva
temporada. ¿Te resulta fácil desconectar?
Todas necesitábamos un
descanso, tanto físico como psicológico, porque ha sido una dura
temporada. Aunque ya sabes, nunca paramos, siempre tenemos que estar
haciendo cosas. Yo al menos no puesto estar quieta [se ríe].
¿Algún plan para las
vacaciones?
Estar con mi familia todo lo que pueda, disfrutar de mi hermana que
tiene 6 años, y mi plan de todos los años: ir a los San Fermines con mis
amigas, el resto: descansar en casa.
Tu
compañera de piso durante esta temporada, Bego, se marcha a Estella. Nos
decía que eras como su hermana pequeña. ¿Te has hecho la idea de que no
estará?
¡Ufff! Creo que nunca te haces la idea de eso, porque ella era para mí
como mi conciencia [risas]. La voy a echar mucho de menos. Es verdad era
como mi hermana mayor.
Estudiando
la licenciatura en matemáticas y el balonmano como deporte de élite no
debe ser muy fácil, ¿verdad?
No se puede llevar a un ritmo normal, pero con esfuerzo puede sacarse,
aunque se pierden bastantes horas. Siempre tienes que preocuparte de
tener buenos amigos que te consigan apuntes y te lo expliquen.
Diana Box como
entrenadora, ¿será extraño?
Bastante extraño después de haber compartido vestuario, pero para mí
siempre ha sido una persona que me da respeto, por todo lo que conlleva,
y por se la capitana, supongo.
Y la última hora es que la Supercopa de España se disputará en Elda, ¿te
ha gustado la noticia?
La primera noticia que tengo, no me había enterado [Risas] estoy un poco
desconectada del balonmano. Ahora que lo dices sí, con la afición de
Elda que nos arropa durante todo el partido es como un premio poder
jugarla en casa.