El "Annus
Horribilis" del Cementos
Por Elena Gutiérrez
El Cementos La Unión Ribarroja ha vivido
una temporada de pesadilla que quiere borrar lo antes posible de su
memoria. No sólo el inmaculado casillero en blanco en cuanto a títulos
se refiere ha sido un auténtico fracaso, sino que ha pasado de ser el
vigente campeón de la competición liguera al cuarto clasificado. Un
hecho que se presume como el comienzo de un nuevo ciclo. La hegemonía de
la Comunidad Valenciana comienza a verse afectada por el empuje de los
equipos del norte de España. Esta temporada, Cementos ha sido desplazado
con firmeza por Itxako Navarra relegándolo a un decepcionante cuarto
puesto, algo histórico teniendo en cuenta que el tridente formado por
Elda-Sagunto-Ribarroja nunca se había roto hasta la fecha.
A años luz de su juego
El
conjunto valenciano no dio con la tecla adecuada durante la campaña y el
juego ofrecido distó mucho de aquel equipo que consiguió coronarse
campeón de Liga en dos ocasiones consecutivas. Los resultados no
llegaron y las valencianas se quedaron en menos que canta un gallo fuera
por la lucha por el título, cayeron a la primera de cambio en Copa y
sucumbieron en la Supercopa de España. Participar en la Champions no fue sinónimo de éxito
y glamour, sino más bien de cansancio, sufrimiento y
agotamiento físico y psicológico que ahogó todavía más a un equipo que no tenía
una cohesión definida.
Revolución
En la parcela financiera tampoco hubo buena sintonía. El bolsillo de uno
de los equipos con mejor economía de las últimos años empieza a
flaquear. Y eso se ha visto reflejado en la diáspora de jugadoras que
han emigrado hacia nuevas cotas. Antes de finalizar la temporada, muchos
daban por cerrado una etapa, el equipo necesitaba savia nueva y una
columna vertebral innovadora.
A estas alturas, el actual conjunto de Gregorio García es una mera
incógnita. La salida de Patri Alonso, Maru Sánchez, Rocío Guerola, Mari
Cruz Asensi y muchas más..., unido a las retiradas Anna Ejsmont, Inma
Pedro y Susana Pareja han dejado paso a una revolución. Caras nuevas por
doquier las que veremos para completar una plantilla con la que tendrá
un afanoso trabajo por delante Gregorio García para que llegue a punto.
Los fichajes todavía los desconocemos y la crisis económica que
atraviesa nuestro balonmano hace retrasar la llegada de nuevas
incorporaciones.
Cementos deja atrás un "annus horribilis" y hace una lavado de
cara, ahora se centra en el trazado de
su nuevo proyecto.