En
plena efervescencia se encuentra el Elda Prestigio, la ejecución
del denominado plan "B", unida a la llegada de un nuevo
entrenador promete para la nueva temporada una cara renovada y ajustada
a nuevos objetivos. La directiva ha depositado en Ángel Sandoval, quien
será el director deportivo del nuevo proyecto, toda su confianza para
barajar a los posibles candidatos a entrenador.
Elena Gutiérrez
-La noticia de la marcha de Diana Box como
entrenadora va a coincidir con la ejecución del denominado “plan B” de
la entidad eldense. ¿Se puede decir que habrá una revolución?
No del todo. Se trata de adoptar otra filosofía de equipo (menor
número de jugadoras profesionales y más representación de la cantera)
pero, si cabe, más ambicioso.
Elda intenta recuperar “su viejo espíritu” y para
ello formará un grupo de jugadoras, entrenadores y directivos que
buscarán en bloque sus objetivos. La ambición y el descaro serán su
bandera, pero sus virtudes la humildad, el trabajo callado y la entrega.
Cuando perdamos con Itxako tomaremos una cerveza para olvidar la
derrota pero, cuando le ganemos, tomaremos tres para celebrarlo. Algo
así.
-Se ha dicho que como director deportivo tendrás un gran peso en la
elección del nuevo
preparador. Haznos una disección de lo que se busca, ¿qué perfil tiene
que poseer?
En primer lugar agradezco la confianza de la directiva para trabajar
en este sentido y la confianza que me han dado una vez que he expresado
mi punto de vista sobre lo que debemos buscar. Ante todo un
entrenador transmite espíritu a un equipo. Necesitamos a una persona en
la línea de perseverancia, atrevimiento y entrega absoluta que precisa
el club.
Buscamos una persona metodológicamente organizada,
sin desánimo, dispuesta a entender a las jugadoras no como una
herramienta a su disposición sino como alguien con quien compartir una
forma de entender el balonmano y de estar a dispuesta a dar todo por
alcanzar esta meta.
Contará con el apoyo de su directiva y la
colaboración e implicación también del director técnico que puede
aportar experiencia en determinados campos, aunque el responsable total
del equipo será él o ella. En este sentido hay cinco personas que pueden
reunir todos o algunas de estas cualidades, pero no se entablarán
conversaciones con varios a la vez: hay establecidas prioridades, aunque
el capítulo económico pueda influir en la decisión final.
-Montse Puche se ha ofrecido como candidata a
ocupar el puesto. Dijo que lo más probable es que se le pusiera como
traba su inexperiencia. ¿Es un aspecto que valora en demasía el club?
Es cierto que cuando tienes un límite presupuestario ello condiciona
las opciones, pero la experiencia es un factor siempre a considerar. En
la dirección de los equipos en ocasiones las relaciones y vínculos del
entrenador y las jugadoras pueden ser tan importantes o más que los
conocimientos técnico-tácticos. Será bueno saber que tendremos un
entrenador/a implicado, dispuesto a tratar y respetar a las jugadoras
como merecen y –al mismo tiempo- conseguir que den lo mejor que tengan
por su club.
En resumen, queremos un entrenador que resucite “el
Elda” de hace casi una década.