Por Elena Gutiérrez

La madrileña comienza un nuevo ciclo en el Akaba Bera Bera tras una tormentosa salida del club donde jugó durante dieciséis años defendiendo la elástica negra de la entidad ahora saguntina. Montse no tuvo otra que buscarse en poco tiempo (normalmente a principios de julio todos los equipos tienen cerrada la plantilla para la próxima temporada) un destino y no fue fácil por el hecho anterior. A pesar de sus 36 años y las numerosas lesiones que ha sufrido a lo largo de su carrera deportiva, una última muy reciente que le ha impedido disputar toda la campaña con el Astroc Sagunto, su calidad sigue intacta. La central tiene una visión de juego fantástica y sus pases son mortíferos. Además es una excelente lanzadora de penaltis y su experiencia es un grado más a sumarle durante el partido. En el conjunto donostiarra se encontrará de nuevo con Reyes Karrere, que llega al Bera Bera tras un año en Sagunto como segunda entrenadora de Cristina Mayo. La preparadora conoce perfectamente a Puche e intentará que vuelva a su mejor nivel físico para volver a brillar en el equipo de San Sebastián.

Lo ha ganado todo


Un palmarés envidiable avala a Montse Puche. Se puede decir que lo ha ganado, prácticamente, todo. No le falta ningún título nacional e internacionalmente ha logrado el galardón como segunda mejor jugadora del mundo en 2004 y una Copa de Europa, la única que un club español ha conseguido. Con la selección nacional ha participado en 196 ocasiones y ha sido una de las intocables durante muchos años, aunque ahora el seleccionador nacional prefiere dejar paso a las jóvenes en esa demarcación.

Se puede decir que es una jugadora de las que marcan una época.

Esperemos que Montse tarde mucho en dejar el balonmano y nos deleite en las pistas con su clase que todavía le queda mucha.