Carta abierta de Diego Soto

Diego Soto, entrenador del León

 

Me decido a escribir esta carta porque  creo que en la vida hay que ser valiente, aun que esa no sea  la cuestión, sino de lo que aquí se trata es de justicia. Para  dar el paso a escribir lo que uno verdaderamente piensa siempre existe un detonante.

Soy leones, empecé a jugar  en las escuelas deportivas municipales, jugué balonmano en clubes leoneses, tuve la suerte de trabajar en el ayuntamiento de León de monitor, entrené en las categorías inferiores del Ademar y ahora entreno en el CLEBA y puedo decir que nunca he encontrado en todos estos años una persona que tan integra, implicada, humana, responsable, comprometida, trabajadora...  en el mundo del balonmano, pero me atrevería a decir en el deporte. Existe una máxima que dice “nadie es imprescindible, pero que todos somos necesarios”, pero hay excepciones que confirman la regla y estoy seguro que en este caso se llama Jesús Fernández. Sin él nunca hubiera existido el CLEBA, no hubieran podido jugar las más de 1.000 niñas que han pasado en todos estos años por las categorías inferiores, no habría un equipo universitario y León nunca hubiera tenido un equipo en la elite del balonmano nacional y en la actualidad europea.

La llamada salvación de los equipos de elite leoneses, la aportación de la Fundación de la empresa mixta Aquagest dirigida desde el ámbito público ha demostrado una falta de criterio  en su decisión. En esta ayuda, el CLEBA, ha recibido en una proporción de  1 a 7 respecto al resto de los equipos de elite. Aquello que se ha dado por llamar igualdad efectiva (que además creo que existe una ley que lo promulga) y cuando  veo que  una persona con los más altos principios tocada en el punto de flotación, entiendo con solo mirarle a los ojos, que se está cometiendo una vez más una injusticia, que siempre toca a los mismos o mejor dicho a las mismas y que nadie pone  freno a esto.

En esta ciudad, falta de muchas cosas (industria, posibilidades de trabajo, etc.), pero rica en otras (calidad  humana)  no nos podemos permitir el lujo de despilfarrar el mayor patrimonio que tenemos, las personas  que trabajan por el bien de todos  con la única recompensa de la satisfacción personal.

Me atrevería a formular  unas preguntas  ¿si Ud. tuviera una hija que se dedicase al deporte le gustaría que se le tratara de forma desigual? ¿Por tener talento y ser mujer Ud. considera justo no poder desarrollarse? .Imagina que su hija, hermana, prima, amiga  forme parte de un proyecto de investigación, ya que tuvo el talento y trabajo lo necesario y en la resolución de la ayuda del organismo correspondiente resolviera que “hemos decido concederle la última categoría de ayudas porque su grupo está compuesto por mujeres” ¿cuales serian los titulares de los medios de comunicación? ¿Qué es lo que Ud. pensaría?

Pues esto es lo que ocurre a mujeres leonesas, salmantinas, gallegas, brasileñas  que día a día luchan por demostrar que ser mujeres, no es incompatible con el desarrollo personal y el éxito.

Espero que se reflexione sobre lo que aquí expongo, ojala esa reflexión venga acompañada por medidas, por que el que la haya realizado, desempeñe un cargo que se lo permite y además sea una persona valiente. Si no fuera así,  seguro que muchos de vosotros/as al menos la próxima vez que esto ocurra, en cualquier ámbito de la vida, ayudareis en la medida de los posible para disminuir tanta desigualdad  e injusticia.

Animo Alicia, Sonia, Raquel, Cristina, Nuria etc.  vosotras si sois ejemplo de paciencia, trabajo, lucha y espejo en el cual se pueden mirar muchas personas. Ánimo y gracias Jesús.