Me
decido a escribir esta carta porque creo que en la vida hay que
ser valiente, aun que esa no sea la cuestión, sino de lo que
aquí se trata es de justicia. Para dar el paso a escribir lo
que uno verdaderamente piensa siempre existe un detonante.
Soy leones,
empecé a jugar en las escuelas deportivas municipales, jugué
balonmano en clubes leoneses, tuve la suerte de trabajar en el
ayuntamiento de León de monitor, entrené en las categorías
inferiores del Ademar y ahora entreno en el CLEBA y puedo decir
que nunca he encontrado en todos estos años una persona que tan
integra, implicada, humana, responsable, comprometida,
trabajadora... en el mundo del balonmano, pero me atrevería a
decir en el deporte. Existe una máxima que dice “nadie es
imprescindible, pero que todos somos necesarios”, pero hay
excepciones que confirman la regla y estoy seguro que en este
caso se llama Jesús Fernández. Sin él nunca hubiera existido el
CLEBA, no hubieran podido jugar las más de 1.000 niñas que han
pasado en todos estos años por las categorías inferiores, no
habría un equipo universitario y León nunca hubiera tenido un
equipo en la elite del balonmano nacional y en la actualidad
europea.
La llamada
salvación de los equipos de elite leoneses, la aportación de la
Fundación de la empresa mixta Aquagest dirigida desde el ámbito
público ha demostrado una falta de criterio en su decisión. En
esta ayuda, el CLEBA, ha recibido en una proporción de 1 a 7
respecto al resto de los equipos de elite. Aquello que se ha
dado por llamar igualdad efectiva (que además creo que existe
una ley que lo promulga) y cuando veo que una persona con los
más altos principios tocada en el punto de flotación, entiendo
con solo mirarle a los ojos, que se está cometiendo una vez más
una injusticia, que siempre toca a los mismos o mejor dicho a
las mismas y que nadie pone freno a esto.
En esta ciudad,
falta de muchas cosas (industria, posibilidades de trabajo,
etc.), pero rica en otras (calidad humana) no nos podemos
permitir el lujo de despilfarrar el mayor patrimonio que
tenemos, las personas que trabajan por el bien de todos con la
única recompensa de la satisfacción personal.
Me atrevería a
formular unas preguntas ¿si Ud. tuviera una hija que se
dedicase al deporte le gustaría que se le tratara de forma
desigual? ¿Por tener talento y ser mujer Ud. considera justo no
poder desarrollarse? .Imagina que su hija, hermana, prima,
amiga forme parte de un proyecto de investigación, ya que tuvo
el talento y trabajo lo necesario y en la resolución de la ayuda
del organismo correspondiente resolviera que “hemos decido
concederle la última categoría de ayudas porque su grupo está
compuesto por mujeres” ¿cuales serian los titulares de los
medios de comunicación? ¿Qué es lo que Ud. pensaría?
Pues esto es lo
que ocurre a mujeres leonesas, salmantinas, gallegas, brasileñas
que día a día luchan por demostrar que ser mujeres, no es
incompatible con el desarrollo personal y el éxito.
Espero que se
reflexione sobre lo que aquí expongo, ojala esa reflexión venga
acompañada por medidas, por que el que la haya realizado,
desempeñe un cargo que se lo permite y además sea una persona
valiente. Si no fuera así, seguro que muchos de vosotros/as al
menos la próxima vez que esto ocurra, en cualquier ámbito de la
vida, ayudareis en la medida de los posible para disminuir tanta
desigualdad e injusticia.
Animo Alicia,
Sonia, Raquel, Cristina, Nuria etc. vosotras si sois ejemplo de
paciencia, trabajo, lucha y espejo en el cual se pueden mirar
muchas personas. Ánimo y gracias Jesús.